viernes, 1 de marzo de 2013

La mitad sur

This spring. Larry Sultan


... el sesgado crustáceo de cuatro patas que ha formado nuestro abrazo empieza a desplazarse lateralmente hacia el fondo de la habitación, donde está la cama; pero de pronto yo empiezo a presionar en otra dirección.

Ahora el cangrejo describe un arco, vuelve atrás. Mientras pasa ante la mesita del desayuno emerge un brazo blanco; en el extremo del brazo hay una mano, la mano coge el mantel de algodón adamascado. El cangrejo vuelve hasta el escritorio, se divide en dos. Y enseguida, como las células cuando se reproducen, también la mitad que soy yo empieza a dividirse en dos.

Me levanto las faldas, me quito las bragas. Realmente no sé qué me ha dado. Me siento, conecto el magnetófono, me acomodo el mantel sobre las rodillas, como la manta de un paralítico. ¿Te acuerdas? Ahora la escisión de la célula Valentina se ha cumplido. La mitad norte apoya una mano sobre el hombro de Ante y lo empuja hacia abajo hasta hacerlo arrodillarse en el suelo. Y mientras él desaparece bajo el mantel (donde está escondida la parte sur, pero no me concierne), la parte norte dice:

–Tengo que terminar un trabajo.


(Efectos personales, Francesca Duranti)

miércoles, 27 de febrero de 2013

Perdida en el mundo


El primer ademán que hacía yo, al despertarme, era cogerle el sexo, que le había enderezado el sueño, y quedarme así, como aferrada a una rama. Pensaba: "Mientras esté agarrada a esto no estoy perdida en el mundo". Y, si pienso hoy en lo que significaba aquella frase, creo que lo que yo quería decir era que no había nada más que desear, sólo cerrar la mano para asir el sexo de aquel hombre.

Ahora está en la cama de otra mujer.

Es posible que esa mujer haga el mismo ademán: tender la mano y cogerle el sexo. He estado viendo esa mano durante meses. y me parecía que era la mía.


(La ocupación, Annie Ernaux)


Black Marble. Jeff Burton


viernes, 22 de febrero de 2013

Las hermanas Belladona



David Lachapelle


Tony Durán era un aventurero y un jugador profesional y vio la oportunidad de ganar la apuesta máxima cuando tropezó con las hermanas Belladona. Fue un ménage à trois que escandalizó al pueblo y ocupó la atención general durante meses.


(Blanco Nocturno, Ricardo Piglia)